martes, 29 de enero de 2013

Tatuajes

Siempre me ha gustado la estética del tatuaje. Dejando atrás las típicas anclas y el "amor de madre", el tatuaje es una forma de expresarse y de contar historias de uno mismo, que me parece muy atractiva... por lo menos, visualmente, porque como tengo un umbral del dolor tan bajo prefiero conformarme con verlo en los demás.
El pasado sábado, aprovechando que una amiga iba a ampliarse un tatoo, me colé con mi cuaderno y mis acuarelas en el set de Cris/Chantretatts, en el estudio Tattoomoon en Mairena del Aljarafe, y estuve las dos horas y pico que tardó en "dibujar" a mi amiga, dibujándolo a él.
Tiene que ser interesante lo de ser tatuador. En realidad es como dibujar, pero en una superficie algo distinta. Hace falta mucho entrenamiento, dedicación, amor y creatividad. Además de las horas que pasan en el estudio, tienen que dibujar mucho en su tiempo libre para llegar a ser unos buenos profesionales. Pasan la vida dibujando y tatuando en distintos sitios, conocen a gente, comparten historias... En fin, que me gustó la experiencia, la charla y la compañía. Maravillosa mañana de sábado que espero repetir un día de estos.






4 comentarios:

  1. Como lo del tatuaje no me resulta tan simpático como a ti (la cosa tribal, la estética... bueno hay de todo) tu crónica me ha acercado un poco al asunto.

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    1. Yo es que tengo alma de macarra en un cuerpo de niña buena... ;)

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  2. ¡Cómo la goza el docto-r Tatuador!, como la docta dibujanta.

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